Juicio llamado ESMA

(Audiencias del  03; 04 y 05 del Marzo de 2010)

Visto desde el banquillo de los acusados, por el Capitán (RE) Ricardo M Cavallo. (Entrega Nº 11)

Miércoles, 3 de Marzo de 2010

Juicio llamado “ESMA”,  14° Sesión

Siguió la lectura de los autos de elevación a juicio del juez. Son un poco más cortos que los “pedidos de elevación a juicio del fiscal”, pero en esencia son lo mismo. Parece que el juez solo ha resumido lo que el fiscal le presentó, pero no le ha cambiado ni un poco del tono de la acusación.

También comenzaron a leer el “auto del juez” (decisión del juez) en el que eleva a juicio oral la acusación contra mí en la causa “Monjas”, en la que se investiga la desaparición de dos monjas francesas y un grupo de gente que aparentemente fueron capturados en los alrededores de la iglesia Santa Cruz de la Capital Federal, por eso llamados “grupo Santa Cruz”.

Al igual que en el pedido de elevación a juicio del fiscal, en esta causa no hay nada que me acuse, sin embargo me encuentro incluido por alguna razón, supongo que será el famoso “…estaba y debía conocer y no hizo nada para impedir…”. Esto rompe otro principio fundamental del derecho penal, según me hizo saber mi abogado: la imputación del delito penal individual, es decir que se tiene que poder acusar de manera inequívoca a alguien para condenarlo.

Aún en el caso de que sea cierto lo que dice el juez de instrucción (que yo estuviera ahí), eso me deja incluido en un conjunto de más de dos mil personas que estaba en la misma situación (estaban ahí).  Como hace el juez de instrucción para elegirme entre todos los demás es algo que no dice y que no entiendo.

Siempre les queda el recurso de hacer aparecer uno o dos “testigos necesarios” que “recuerden” milagrosamente, luego de treinta años, haberme visto en alguna situación relacionada con los hechos investigados y, de esa manera, poder decir que estoy involucrado. No sería lo peor que han hecho en lo que va de proceso…

Terminó la sesión a eso de las tres de la tarde. Tuvimos que esperar hasta pasadas las nueve de la noche para salir de los tribunales de Comodoro Py. Pasamos más de seis horas hacinados en una de las celdas de la alcaidía (contando las dos horas y media previas al inicio de la sesión son más de ocho horas y media encerrados en esos calabozos donde, además, no había agua. Cada celda tiene una letrina que hace las veces de baño, como ya lo he relatado en otro de estos comentarios. Con el correr de las horas se fueron acumulando olores que hicieron bastante más incómodo que de costumbre el encierro. Siempre queda la duda de si es casual o “dedicado”.

Llegamos a nuestras respectivas celdas en Marcos Paz pasadas las once de la noche. Luego del baño y la cena (que tuvimos que improvisar) terminamos acostándonos después de la medianoche para volver a levantarnos a las cuatro de la mañana del día siguiente para volver a la siguiente sesión del juicio.

Jueves, 4 de Marzo de 2010

Juicio llamado “ESMA”,  15° Sesión

En el último día de lectura de acusaciones (pedidos del fiscal de elevación a juicio y autos del juez elevando a juicio las causas) finalmente le tocó el turno a la acusación en mi contra por la causa llamada “Walsh”, que investiga la muerte de Rodolfo Walsh.

Aunque el auto del juez elevando a juicio es prácticamente igual al pedido de elevación a juicio del fiscal, en este caso el juez cortó la parte política que el fiscal se permitió incluir en su pedido; es decir la supuesta “carta abierta a la junta militar” que apareció en la causa y no fue verificada en su autenticidad por el fiscal y la apología que hizo a la trayectoria de Rodolfo Walsh recortando de ella la parte terrorista (atentado contra Seguridad Federal con más de cincuenta muertos, incluidas víctimas civiles, entre otros hechos que le son atribuibles).

Podría repetir aquí lo que dije ayer sobre la causa llamada “Monjas”: no hay un solo testimonio en los últimos treinta años que me involucre con este tema.  Es más de lo mismo.

Por lo que he leído de la causa (aproximadamente el 80% porque me fue imposible conseguir todos los cuerpos que la componen a pesar de haberlo pedido en distintas y reiteradas oportunidades al juzgado) todas las acusaciones, aún las obvias, están armadas con esa falta de rigor penal (como me lo definió un abogado).

Ese mismo abogado me explicó que de todas las ramas del derecho elderecho penal es la que tiene un mayor contenido de lógica pura y el más rígido en el cumplimiento de condiciones preestablecidas para poder condenar a alguien.

Hace falta que algo relacione al imputado con el escenario del delito, que algo lo “ubique” en el tiempo adecuado y que algo lo relacione con el hecho en sí. De otra forma no se lo puede acusar porque resulta imposible probar los cargos que se le imputan.

Con esta “arquitectura” que han usado para “armar” las causas penales (todas ellas) solo cumplen parcialmente con algunas de estas condiciones, pero no con todas.

Como esto no era suficiente para condenar a nadie, entonces inventaron una lógica propia: desecharon la irretroactividad de la aplicación de la ley, la aplicación de la ley más benigna para el acusado en el caso que pueda aplicarse más de una, la imposibilidad de juzgar a alguien más de una vez por un mismo delito. Aparecen también los “testigos necesarios” y son, por definición, más valiosos que cualquier otra prueba o testimonio que se pueda aportar.

Si se presenta al juzgado, como ya se ha hecho, la documentación oficial que prueba que el acusado se encontraba en el momento de la ocurrencia del supuesto delito que se investiga a más de dos mil kilómetros de distancia, se rechaza la prueba porque “el estado tenía un poder absoluto y la decisión de ocultar las pruebas por todos los medios, incluyendo alterar los registros oficiales…”

Si en cambio se presentan testigos que declaran exculpando al imputado les dan más valor al testimonio de la acusación (“testigos necesarios”).

Lo único que necesitan para una condena son dos “testigos necesarios” que declaren lo que deseen hacer valer. No hay con que darles. Pueden procesar, juzgar y condenar a cualquiera que cronológicamente pueda haber sido mayor de 18 años en esa época (hay un prisionero conmigo en Marcos Paz que tenía 19 en el momento de los hechos que le imputan. ¡Ni siquiera era mayor de edad!).

Cualquier ser humano del planeta que entre 1976 y 1983 haya estado vivo y tenido mas o menos 18 años o más es pasible de ser condenado por esta estructura que han montado. Como suelo decir, hasta la Madre Teresa de Calcuta podría ser involucrada en estos que han dado en llamar “delitos de lesa humanidad”.

El hecho de que estuvieran leyendo la acusación contra mí hizo que me pudiera mantener despierto casi todo el tiempo a pesar del poco tiempo de sueño que tenía (no más de tres horas y media). Les aseguro que el hecho de estar siendo acusado de asesinato y otras lindezas hace que uno pierda cualquier vestigio de sueño que pudiera tener.

En cambio se durmieron por momentos uno de los jueces, uno de los miembros de la fiscalía especial y la hija de Rodolfo Walsh, la señora Patricia Walsh. Entre nosotros, que no somos precisamente jóvenes, hubo más de uno que sufrió las consecuencias del cansancio acumulado y el poco tiempo de descanso.

También me dijo mi abogado que saltearon partes del documento que leyeron, tanto el del fiscal como el del juez. Le pregunté si podía interrumpir la lectura para pedir que se lea completo pero me dijo que no tenía derecho a intervenir en esa parte del proceso, que tengo que esperar hasta uno de los momentos en los que se me permite intervenir. He decidido no esperar y recordando que puedo hacer presentaciones escritas al tribunal en cualquier momento preparé una nota solicitando al tribunal que se anule la lectura de esos dos documentos y se lean de nuevo completos. Mi abogado lo presentará mañana al juzgado.

Jueves, 5 de Marzo de 2010

Juicio llamado “ESMA”,  16° Sesión

Hoy fue el día en que, terminadas ya las lecturas de las acusaciones, los abogados pueden presentar sus “cuestiones de previo pronunciamiento”.

Son los asuntos que deben ser resueltos por el tribunal antes del comienzo del juicio propiamente dicho. Es un momento importante porque es la última oportunidad de plantear objeciones al comienzo mismo del juicio.

Tal como se esperaba tanto la fiscalía como las querellas no tuvieron asuntos que plantear, las defensas oficiales, excepto una, tampoco tuvieron cosas que decir, sí lo hicieron los dos abogados particulares que hay en el juicio.

Los dos abogados defensores particulares plantearon asuntos que, de ser admitidos, importan la detención del juicio. Mi abogado, el dtr. Solari, también incluyó el pedido que yo hice ayer para que se anule la lectura de dos documentos en los que cortaron partes de su contenido y se los lea nuevamente.

Mis motivos para esto son muy simples y no tienen nada que ver con demorar o no el juicio: no he tenido acceso al total de la causa, me falta aproximadamente un 20 por ciento de ella, si encima de eso cuando leen públicamente un documento que me afecta (los dos cuya lectura cuestiono son referidos a mi y contienen, creo, la explicación de porqué soy acusado) lo hacen parcialmente no puedo enterarme de su contenido.

Luego les preguntaron a la fiscalía y a las querellas si tenían algo que argumentar, para lo que pidieron un cuarto intermedio para prepararse. Les dieron media hora.

Cuando se reanudó la sesión le dieron la palabra  a la fiscalía, que opinó que las decisiones judiciales que quedan firmes no se deben rediscutir y, como el dr. Solari ya había planteado las mismas cuestiones anteriormente siendo denegados sus pedidos no se debía hacer lugar a este nuevo intento de hacer rever cosas ya evaluadas y denegadas por el tribunal. Tuvo una larga intervención pero su argumento central era el que mencioné.

Es un punto de vista interesante, pero si se diera cumplimiento a lo requerido por el fiscal en primer lugar no se habrían derogado las leyes llamadas de “punto final” y de “obediencia debida”, que fueron confirmadas por la Corte Suprema en ocho oportunidades antes de ser declaradas nulas en una novena embestida y con una Corte que, según algunos dicen, antes de ser nombrada debió comprometerse ante el entonces presidente, dr. Kirchner, a dos temas: convalidar el “corralito” y sus derivados y anular las leyes de “punto final” y de “obediencia debida”.

Tampoco se habría dejado de cumplir algo que es una de las bases del derecho, la cosa juzgada (no se puede juzgar a alguien más de una vez por el mismo delito), que en mi caso significa no tener en cuenta un sobreseimiento que me dio la Cámara Federal de la Capital Federal, por los hechos que se dan como ocurridos en la Escuela de Mecánica de la Armada, en 1987 (antes de la sanción de la ley de “obediencia debida”). Esta situación de “carácter de cosa juzgada” en mi caso y por este tema, fue informada por el gobierno argentino, a través de la Cancillería, al gobierno mexicano en 2002.

Parece que en un juicio oral cada parte argumenta cosas que luego no reconoce en otros asuntos, ¿no?

En cuanto a mi pedido de lectura la fiscalía opinó que debía haberlo dicho en el momento, para que se pudiera corregir (lo intenté pero mi abogado me dijo que no tenía derecho a hacerlo). No entiendo, ¿podía o no plantearlo?

De las querellas hablaron dos abogados, ambos adhirieron a lo dicho por la fiscalía y luego se lanzaron a un alegato de esos que ya tenemos mas o menos identificados como: “son para la tribuna”. Algunas de las querellas han manifestado que poco les interesa la verdad y la justicia, quierenjuicio y castigo. Lo que realmente ocurrió parece no importar demasiado.

Lamentablemente los jueces les vienen dando la razón. En estos juicios (los realizados hasta ahora) poco importa la verdad, que parece un convidado de piedra allí donde debería ser protagonista.

Prueba de esto es algo que le dijo uno de los defensores oficiales a sus defendidos: “…la fiscalía está pintada, los jueces están pintados y yo estoy pintado,…solo falta que ustedes estén presentes y se los condenará…la decisión se ha tomado en otro sitio…”.

Si esto lo dice alguien que está dentro del Poder Judicial y que se supone que nos debe defender poco podemos hacer.

También, de otra forma, se lo ha dicho un defensor particular a algunos camaradas míos que lo tienen como defensor: “…si esto fuera un delito común con la evidencia que hay en contra de ustedes no alcanza ni para llamarlos a declarar al juzgado…pero en este tema lo más probable es que los condenen…”

Otra de las querellas ve este juicio como un partido o algo así. Dijo “hoy ganaron los imputados, …debemos evitarlo en el futuro…

(como si todos los presentes, jueces, fiscales y querellantes estuvieran del mismo lado, en contra de los imputados. Ahora que me acuerdo cuando comenzó el juicio declaró en algún medio de comunicación que en este juicio estaban apoyados no solo por la fiscalía sino también por el tribunal.

…podíamos haber leído las cuestiones preliminares en quince minutos, …llevamos todo el día hablando de esto…quieren demorar el juicio por todos los medios posibles…”

Ese mismo abogado en otro pasaje de su exposición dijo mas o menos: “…me debo a la gente que está ahí, del otro lado del vidrio…”.

Por momentos me parece que estoy en una tribuna política donde debo escuchar lo que a cada uno se le ocurre decir, pero sin la posibilidad de contestar.

Sobre el tema de las cuestiones presentadas por mi abogado adhirió a lo dicho por el fiscal, acto seguido dijo que no aceptaba que estuviera firme una cuestión que le resultó adversa a la parte que representa y que seguirá haciendo gestiones legales para lograr su propósito, como lo viene haciendo hace más de siete años (era sobre la prisión domiciliaria de algunos de los imputados, tema que parece ser de una importancia tal que ellos deberían tener parte, pero las normas no les dan cabida a los querellantes en este tema lo que, por cierto, no los arredra). ¿En que quedamos? Las decisiones judiciales que están firmes, ¿se aceptan o no?

Para cerrar el día, el presidente del tribunal dijo: “pasamos a un cuarto intermedio hasta el día doce de marzo a las diez horas. Vamos a comenzar con las indagatorias”.

Y con esto le puso la nota final al día: algunas de las cuestiones planteadas por los abogados defensores particulares, de ser escuchadas y aceptadas por el tribunal tienen como consecuencia que el juicio se para. Al decir que comenzaremos con las indagatorias el presidente del tribunal adelantó su juicio, quiere decir que su decisión ya está tomada. Es más, al decirlo como presidente del tribunal, da a entender que la decisión del tribunal ya está tomada. Creo que esto es contrario a lo establecido por la ley.

Voy a presentar una nota ante el tribunal por este asunto, porque ante mí a un tribunal cuyo presidente prejuzga en mi contra no parece algo semejante a un juicio justo. Seguramente va a ser rechazada sin siquiera analizarla, pero creo que lo menos que puedo hacer es hacer notar los hechos que ocurren en este juicio que se apartan de las leyes, por lo menos los que pueda percibir, aunque eso no sirva más que para “dejar constancia”.

Gracias, a aquellos que lo leen. Les pido difundan el presente que pretende hacer conocer como  es el desarrollo de un juicio de la justicia K. Como somos tratados los acusados. Con un Jurado parcial Sin información fehaciente, sin un manejo de los tiempos, mesurados, lo que hacen jornadas agotadoras.. Parecería que lo hacen con el fin de hacernos desistir de concurrir para defendernos.

Atte. Con todo respeto

Capitán (RE) Ricardo Miguel Cavallo

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