No es lejos Marcos Paz

Estimados:

Llevo una larga relación con Marcos Paz, desde antes que militares y marinos fueran enviados allí cuando solo el Padre von Wernich y algunos pocos miembros de las FF.SS. estaban allí alojados.

Luego, cuando la revancha se decretó que debía ser masiva, tuve la sensación, por la cantidad de gente que iba, que jamás llegaría el olvido para aquellos que por combatir por nosotros iban presos.

Lamentablemente, cada vez que voy veo menos militares visitando a camaradas, cada vez son menos civiles y militares los que van. Tanto que de tanto vernos podemos decir quien es el que faltó o quien llega tarde.

La ruleta de la revancha no ha cesado en sus giros, todos, primeros los militares que prestaron servicio entre 1976-83, luego los civiles que ocuparon cargos en el gobierno del proceso aunque hayan sido meros asesores y finalmente todos aquellos que sin acobardarse se hayan expresado en contra de los psicópatas que manejan la justicia y los derechos de la población pueden ser pasibles en el futuro de estar esperando contra toda esperanza una visita en un penal federal. Si están de acuerdo con lo que expreso en el adjunto, divulguenló, pero por favor no se olviden de ellos.


No es lejos Marcos Paz. Cincuenta y cinco kms por el camino más corto, veintinueve kms más por Ezeiza y autopista. Diferencia en kilómetros que no significa nada. Sea por lo que fuere, tráfico o niebla, cualquier camino que elijas nunca es menos de hora y media. Si no ha llovido y venís por Ezeiza se puede tomar un atajo que los iniciados conocen y que evita la ofensa de un frigorífico de cerdos, un basural a cielo abierto y un camino destruido que alguna vez fue un asfalto por el que seguramente los bonaerenses pagaron como si fuera una autopista alemana. Una vez llegado al penal, todos inician su caminata – setecientos ochenta y dos pasos – desde donde dejan el coche hasta el ingreso. Allí serán atendidos de manera errática pero generalmente descomedida, dependiendo el grado de esta última de variadas e ilógicas circunstancias que determinan que lo que sigue de ahí en más puede ser un plácido día – no pensemos en esto como un pic-nic – o, simplemente podés ser introducido abruptamente en el reino del absurdo y la sinrazón.

Si bien no es lejos, es un bajón ir. El día de visitas es el lunes. Los hombres a la mañana. Las mujeres a partir de las 14:00 hrs. Si llegas después de las 10:30 hrs. No te dejan entrar. Si vas vestido de azul o gris o con chaleco sin mangas, no entrás, ya que se supone que te vestís de esa manera para mimetizarte con un Celador del SPF y contribuir a la fuga de un preso. Paranoia que le dicen. El tedio y el desencanto se agudizan cuando más jodida es la temperatura. Moscas, calor y sol sobre las chapas en verano. Frío de cobijas raídas en invierno. Todo esto te parte la cabeza por lo que resta del día y sin embargo deberías venir, hay muchas razones para hacerlo aunque muchos las esquiven y luego deban inventarse algo para justificar el olvido…..o la cobardía. Pero no sería malo que juntaras coraje y venir al menos para ver la gente que va. La mayoría parientes, hijos, nietos, padres y mujeres con sus bolsas de víveres para mejorar la ración penitenciaria y camaradas de los presos que aún no se olvidaron de aquellos con los que compartieron regimientos, buques, escuadrones o comisarías y que además saben que tuvieron la suerte de tener un destino alejado del combate, o que, simplemente, en la tómbola de la venganza aún no salió su número. Hay también otro grupo, los menos, civiles que consideran a su vergüenza como la única manera que tienen de agradecer o que robándose tiempo a si mismo ponen su profesión a disposición de aquellos que están secuestrados en manos de la venganza oficial. Porque esos tipos que vas a visitar son, aunque ellos detesten que así los llamen, Héroes. Esos tipos son los que te permitieron – con el sacrificio que asumieron años atrás producto de un juramento tan sagrado que de haberlo traicionado hubiera significado para ellos una manera de estar muertos en vida – estudiar, trabajar, crecer como ser humano, formar una familia, opinar libremente e inclusive, sin saber por que o quizás porque te llenaron la cabeza de mierda, poder criticarlos con alevosía y sinrazón. Ellos te salvaron de un destino de lacayos, pero eso no querés admitirlo porque te resulta más fácil y más seguro creerles a los otros, a los rajados que negociaron la sangre de sus cumpas para sobrevivir y que hoy manejan a su antojo la justicia para hacerse perdonar pretéritas canalladas.

Civil o militar, el ir o no ir a Marcos Paz es tu problema y aunque esquives la decisión vos sabes que la conciencia siempre pasa facturas porque el olvido es una de las formas peores con que se disfraza la cobardía. Lo vuelvo a repetir, si bien no es lejos, es un bajón ir porque al final de las dos horas de visita que te han concedido cuando se van abriendo las rejas para que puedas salir, sabes que de nuevo volvés a tu vida, a tu familia, a tu trabajo, pero ellos se quedan allí.

No es lejos Marcos Paz, ni tampoco lo es Ezeiza o Campo de Mayo o Devoto o Bouwer, o cualquier otro lugar donde hoy encierran a quienes cuando la Patria estaba en peligro salieron – sin medir peligros, ofreciendo generosamente su vida y sin imaginar el triste futuro que nuestra indiferencia les depararía – a combatir a la subversión.

La distancia y el tiempo para  ir dependen solamente de tu gratitud o de tu vergüenza.

JOSE LUIS MILIA


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2 Responses to No es lejos Marcos Paz

  1. Mirta Paiz dice:

    Desde el 15 de diciembre del 2010 tengo a mi esposo en Marcos Paz, vivìamos (yo en la actualidad) en Bariloche!! dado a la distancia en que vivo!! y la situaciòn econòmica no puedo ir, solo cada dos meses.
    Pero si veo que todo esto nos lleva al odio y al rencor, los paises no se contruyen con odio, venganzas!!
    yo solo pido que sean juzgados con justicia, ya que hablamos tanto de los Derechos Humanos.
    Fuerza para todos los que estàn en Marcos Paz!!

  2. Elsita Herrero Anzorena de Cáceres dice:

    Excelente tu exposición y tan real en todos los sentidos… lo comparto ampliamente.
    A mi hermano mayor, oficial retirado del Ejército, lo metieron preso por defendernos de la patria socialista que nos quisieron imponer por la fuerza los malditos terroristas. Ésto pasó el 17-2-10 y a los ocho días de estar en Marcos Paz, por una neumonía, tuvo que ser internado en el Hospital Militar. Nunca pensé que me pondría tan contenta de ver a mi hermano enfermo. Ahora está cumpliendo arresto domiciliario, por un tumor que tiene en la cabeza desde hace unos años. La injusticia de todo ésto, es que estoy hablando de una excelente persona y no por ser mi hermano… lo dicen todos los que lo conocen y por éso quieren y aprecian mucho. Sé que muchísimos de los que están en M.Paz, Cpo.de Mayo y otros, podemos catalogarlos de la misma manera. Tengo plena Fe en Dios y nunca perderé la Esperanza, de que ésto volverá a su cauce correspondiente.
    Gracias por tu preocupación por todos ellos.

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