Los hijos de Guevara cuentan su verdad sobre su padre y el juicio

29 de Agosto de 2010

Aníbal y Federico Guevara son dos de los cinco hijos del ex Teniente Aníbal Guevara, imputado en el juicio por delitos de lesa humanidad que se lleva a cabo en San Rafael. Han venido a la ciudad a visitar a su padre y uno de ellos concurrirá también a alguna audiencia del juicio. Antes hablaron con Mediamza.com y contaron su verdad.

por Max Belaeff

 

Aníbal y Federico Guevara son dos de los cinco hijos del ex Teniente Aníbal Guevara, imputado en el juicio por delitos de lesa humanidad que se lleva a cabo en San Rafael. Aníbal tiene 27 años, vive con su pareja en Buenos Aires, como su madre y dos de sus hermanos y es músico de profesión. Federico tiene 35 años, está en pareja, tiene una hija y vive en Mendoza donde trabaja en Marketing. Están pasando por una durísima etapa familiar. Accedieron a dar en exclusiva una entrevista a Mediamza.com en la que cuentan cómo está su vida hoy, cómo ven a su padre y qué análisis hacen de este proceso legal.

¿Cómo ven la participación de su papá en todo esto?

Aníbal: “De lo que se lo acusa él no participó, como está saliendo en el juicio a la luz. De lo único que lo señalan como responsable, es de ir a un allanamiento a detener a tal persona. Iban, labraban un acta. Fue como lo dijo la mujer de Tripiana: se presentó, dijo su nombre, dijo quién era. No secuestró a nadie.

Si durante 30 años él hubiera querido modificar o impedir algo, o fugarse lo hubiera hecho y la verdad es que no lo hizo porque no tiene ‘el c… sucio’. Él nos lo dice a nosotros: ‘yo no soy ningún delincuente y no tengo por qué ir a buscar un abogado, ni fugarme porque yo no soy ningún delincuente’. El se presentó cada vez que lo llamaron”.

Federico: “Si no hubieran actuado los Guerrilleros, Montoneros, ERP, etc, si no hubiera existido el famoso decreto, si mi papá no hubiera sido militar, si no hubiera sido militar en Campo Los Andes en ese año, si no hubiera tenido los jefes que tuvo, hoy la historia sería otra. Hay un sinfín de hechos que hacen que hoy en él recargue la figura de todo un proceso que no fue bueno para nadie. Ninguno de los militares actuó porque quiso hacerlo, y mucho menos un teniente con 24 años, con padre militar y suegro militar, que lo único que quería era ser un buen militar. Las órdenes que cumplió en ese momento no eran ilegales.

Cuando en el 85 llegaron las citaciones judiciales, el era el único que estaba destinado nuevamente a Campo Los Andes y fue el único que vino a San Rafael a responder a esa solicitud.  Fue él por decisión propia, porque nunca creyó que tuviera algo que esconder, quien dijo ‘si la justicia me cita, yo me presento’ y así lo hizo cuando lo volvieron a llamar en el año 2006.

Hoy lo depositan en un juicio, en una cárcel solamente por haber sido militar. Está mostrado con las declaraciones desde el 85 y de vuelta en el 2006, que él no está implicado directamente en nada de lo que se lo acusa”.

¿Cómo lo viven como hijos?

Federico: “Es una sensación muy difícil de explicar, porque es algo totalmente nuevo y con mucho dolor por lo que él está viviendo. Estar detenido en una cárcel como si realmente hubieras hecho algo para estar ahí es muy duro. La verdad es que no se merece, por haber sido militar, estar pagando lo que la sociedad cree. Para nosotros lo mejor que puede salir de acá es la verdad”.

Aníbal: “Como hijo es terrible: no podés estudiar, no podés laburar porque todo el día tenés la cabeza acá, a ver qué dijeron y qué dejaron de decir. Yo vivo en Buenos Aires. Ustedes (por los medios de comunicación) nos ayudan mucho a nosotros que no estamos acá a saber la verdad. La importancia que tienen los medios electrónicos es enorme porque es la forma de llevar la búsqueda de esa verdad o la tendencia que quieren mostrar”.

¿Cómo es Aníbal Guevara?

Aníbal: “Es una persona calma, tranquila, buen amigo, buen abuelo, la gente lo quiere mucho. Mis amigos lo adoran porque les enseñó un montón de valores”.

¿Se han sentido discriminados desde que comenzó el juicio?

Aníbal: “Te sentís solo. Tenés que dar explicaciones por algo que no te toca. Explicarle a otro si tu papá hizo o no hizo algo”.

Federico: “Te sentís con una culpa que no es propia. ¿Por qué tenés que sentir culpa por ser hijo de militar?, ¿por qué tenés que sentir culpa por ser el hijo de tu papá?”

¿Consideran que esto se trata de un juicio político?

Aníbal: “Yo creo que son presos políticos, porque si la ideología de los políticos de hoy fuera realmente buscar lo bueno, se haría una búsqueda de la verdad histórica para una pacificación que realmente hoy no existe. ‘Memoria, verdad y justicia’ no alcanza, porque la memoria es algo vago que tiene que ver con tus recuerdos. Hay que hacer ‘historia, verdad y justicia’ en todos los aspectos. Yo quiero un país grande, plural donde tiremos todos para el mismo lado.

A mi viejo lo someten a un juicio injusto, donde se violan derechos procesales, porque le están violando la excarcelación que le dio casación. Por ahí a otro no le importa porque considera que debe estar en cana igual solamente porque fue militar”.

Federico: “Es un juicio de la ideología política que hoy nos gobierna versus la ideología política que existió hace 35 años. Si los militares no hubieran actuado como actuaron en muchos casos, hoy no se podría hablar de democracia, ni de juicio, ni de una ley. Hoy seríamos un país como Cuba, un país gobernado por una ideología como la que querían instalar hace 35 años por la fuerza. La sociedad piensa que un grupo de jóvenes indefensos fueron atacados por militares que salieron a buscarlos porque sí. Hubo ‘perejiles’ pero no lo fueron todos”.

El ex teniente ya estuvo detenido antes, ¿cómo lo vivieron ustedes en comparación con esta vez?

Federico: “Es más duro porque está lejos, está solo. Antes estuvo detenido en Mendoza y estaba mas cerca. Nuestra familia está toda en Mendoza y en Buenos Aires. En San Rafael familiares no hay”.

¿Cómo está compuesta la familia?

Federico: “Somos 5 hermanos, yo soy el más grande, después vienen dos mujeres y dos varones. Tiene dos nietos, una de mis hermanas vive en Canadá, trabaja, está casada y tiene un hijo allá. Yo tengo una hija de 5 años y medio”.

¿Le has explicado a tu hija lo que está pasando su abuelo?

Federico: “La primera vez que vine, apenas lo dejaron detenido yo la traje porque me pareció un tema afectivo importante. Cada vez que le digo que me vengo a San Rafael ella me dice ‘si ya lo dejaron ir’ y ‘¿por qué está en penitencia?’ Yo le contesto ‘por algo que no hizo’”.

Aníbal: “Mi papá le dijo que ‘había unos hombres que decían que él había hecho cosas que él no hizo y que lo pusieron en penitencia por eso’. Esa es la explicación que ella hoy a los 5 años tiene de todo esto”.

¿Cómo lo vive la hija que vive en Canadá?

Federico: “Durísimo, porque está lejos de nosotros. Por eso la trascendencia de los medios electrónicos. A ella le ayudan a tratar de entender, a tratar de estar cerca”.

¿Creen en la justicia?

Federico: “Sigo creyendo en la justicia, aunque creía mucho más al principio, antes de que comenzara el juicio. Lamentablemente no podemos creer en este Tribunal más allá de que sean parte de la justicia. Por ejemplo, la primera vez que a un testigo le piden reconocer a mi padre en una foto le dijo el Presidente del Tribunal mostrándole la foto ‘¿usted reconoce a esta persona que es Aníbal Guevara?’ Le generan una presión al testigo respecto de lo que conteste. Si lo que contesta le es de gusto está bien y si no, no. Si el proceso judicial es tergiversado no ayuda a la sociedad que busca verdad y justicia”.

Aníbal: “Yo creo en la justicia, pero no creo en este Tribunal que les insinúa cosas a los testigos. Creo que hoy tiene la condena puesta.

Ahora se habla del partido con ‘el diario del lunes’ porque ellos en ese momento no sabían a quién estaban deteniendo. El final no se sabía. Quizás no entendían que esa tarea era nefasta. Si le decían ‘tenés que detener’ ellos iban y detenían y lo que pasaba después ellos no lo sabían.

Si lo están juzgando por el hecho de haber sido militar, ya está condenado porque lo fue”. 

¿Cómo ven el papel de los organismos de Derechos Humanos en este juicio?

Federico: “Hasta ahora han sido bastante respetuosos en comparación con otros juicios”.

Aníbal: “Cuando llegué la primera vez, venía con la referencia de lo que habían sido los juicios en otros lados,  con la violencia que había. Después me fui con mucho alivio porque se demostró respeto, sacando algún canto a mí y a mi tía donde decían ‘a donde vayan los iremos a buscar’. Yo eso se lo atribuyo a ignorancia, porque no me pueden tratar a mí como un represor cuando tengo 27 años o a la hermana de mi papá porque lo está acompañando”.

Federico, el primer día del juicio saludaste a Mariano Tripiana, ¿cómo fue ese momento?

Federico: “ese día leí el diario y salía una declaración de Mariano en la que decía que ‘él no buscaba revancha, que no tenía odios, que tenía hijas y que no quería que sus hijas vivieran esta situación con una sensación de odio y revancha’. En ese momento la actitud de Mariano había sido muy positiva y conciliadora, y nos daba la sensación de que íbamos a estar en un proceso para lograr paz. Por eso me acerqué a saludarlo. Estaba sorprendido porque nunca pensó que me podría acercar, porque ellos creen –me refiero como integrante de grupos de Derechos Humanos- que de nuestra parte hay el mismo odio o bronca que ellos tienen hacia la Institución militar, lo cual no es verdad. Él después salió a decir que él no me hubiera saludado, cuando no era verdad, porque en ese momento me saludó naturalmente al igual que su madre, porque están buscando lo mismo que nosotros.

Están viendo a lo largo del juicio que mi papá no es culpable y necesitan igual culpar a alguien. Necesitan una figura militar para culpar, más allá de si fue él o no, el juicio necesita condenar un militar”.

¿Sienten que se está respetando el principio ‘In dubio pro reo’?

Aníbal: “Te digo por qué no: él ya tiene cumplido el máximo de prisión preventiva. Lo volvieron a meter en prisión pese a que Casación dio su veredicto de que tiene que estar en libertad mientras dure el juicio. Lo que están haciendo es darle una condena ‘de hecho’. ‘Los militares son culpables hasta que se demuestre su inocencia’”.

Federico: “Hay una condena social de que los culpables fueron ‘todos los militares’. Lo están juzgando por haber sido parte de una Institución, pero en forma individual. Además lo están juzgando por una ley posterior al hecho del proceso”.

¿Cómo ven el trabajo del Dr. López? (Abogado defensor de Aníbal Guevara)

Federico: “Lamentablemente con la parcialidad que tiene el Tribunal, el abogado no tiene mucho para hacer, y cualquier cosa que dijera podría ser perjudicial. Está haciendo lo mejor que puede”.

Aníbal: “Es un abogado puesto por el Estado porque mi viejo me dijo que él no era ningún delincuente y que no necesitaba salir a buscar y pagar un abogado. Eso cambio por la actitud del Tribunal”.

¿Algo más que quisieran decir?

Federico: “Ojala sea lo mas positivo posible, ya que el juicio va a pasar que deje algo en positivo. Si los recursos del Estado hoy estuvieran puestos en un objetivo positivo nos iría mucho mejor en un montón de aspectos”.

Aníbal: “Que entendamos todos que acá lo importante es la pacificación, no volver a enfrentar a una generación. Yo no quiero guerras, no quiero estar en una. Tenemos que construir entre todos un país grande”.

 

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